martes 30 de agosto de 2011

Poco para sonreir

Desde hace tiempo, mucho tiempo que no escribía acá. No era por que me faltaran cosas que comentar con el aire o porque no se me hubiese ocurrido nada que forzar a trascender (escribiéndolo).
Hace dos meses y tanto, mi mamá tuvo un accidente en auto. El auto quedó reducido a chatarra y mi mamá, un poco, también... claro que tiene como mejorarse. El resultado del impacto de un camión que se le atravesó estuvo compuesto por fracturas en la tibia, varias costillas y la clavícula izquierda y un pulmón y los riñones aplastados. El pulmón y riñones reaccionaron bien y se reacomodaron dentro de las primeras semanas, las costillas y clavícula tardan mucho en pegarse de nuevo y aun no están listas 100%. La fractura de la tibia ha sido lo más complicado. Dos días después del accidente le pusieron una placa metálica y tornillos. Semanas después, se vio que la evolución era mínima y que requería una nueva intervención para poner más tornillos... eso salió sin problemas, pero luego de un desafortunado accidente en la casa, relacionado con la movilidad obvio, los tornillos se soltaron, dejando la segunda intervención en nada. Hace unas horas llevamos (mis tatas, tía y yo) a mi mamá al hospital nuevamente, porque mañana la operan de nuevo, de la pierna y de la cadera, porque le pondrán hueso de pelvis en el tobillo.
Esos son los hechos puntuales... ahora, simultáneamente a todo eso, la tormenta de sentimientos, angustias, temores, inseguridad y, en general, infelicidad, ha sido devastadora aveces. Sin duda, trato de sobrellevar las cosas, no afectarme tanto, hacer un poquito de vista gorda y quedarme pegado con la idea de que "ya va a estar bien", cosa que es cierta, pero viendo que está mal ahora se vuelve una predicción lejana y, en la práctica, irrelevante.
He dormido mal todo este tiempo, atento al celular que tengo con un ringtone horrorosamente estridente para escucharlo y, eventualmente despertarme de inmediato cuando mi mamá me llame para cualquier cosa que necesite. El buen humor que casi siempre tengo se ha visto mermado considerablemente, mi cara de standby suele ser con la boca arqueada y, en realidad, no estoy tan bien.
Pero... no todo es tan malo! también tengo espacio en la mente para pensar cosas buenas y alegres. Por lo pronto, debo comentar que estoy convencidísimo de que tengo una polola genial, que me cae súper bien, es súper idónea, estupenda, bonita, ocurrente, simpática y demases. También, hace unos días hice un cambio de switch con respecto a mi situación de estudiante congelado: no es que lleve medio año sin estudiar, sino que estoy a medio año de empezar a estudiar. Eso me da harto optimismo y alegría. Definitivamente, no todo es tan malo... incluso, en lo relacionado con mi mamá que, aun cuando tan desgraciada que está, podrá recuperarse y, en un par de meses más (varios meses más) podrá estar caminando y, que se yo, quizá pueda bailar para la fiesta de año nuevo.
Meanwhile, en Chile, está quedando la escoba con casi todo lo posible... y me gusta, excepto por los cabecillas que son tan politizados, tan siglo veinte, que me revientan y me impiden ir a una marcha a cuidarles la espalda, como carne de cañón. Pero el tema de fondo ya está planteado y genial.
En estos meses que no he escrito acá, también aprendí a empastar libros e incluso hice una prensa manual con mi tata para tales fines. He empastado ya algunos libros y quedan really bien o, al menos, mucho mejor que si les hubiera puesto el clásico, descariñado y predecible anillado. Tengo que pulir el aspecto de postproducción, eso sí (me refiero a las tapas, para que no sólo sean un cartón).
Esta semana, también concreté en un 80% mi integración al proyecto RadioGNU, en el backoffice... tengo que estudiar un código de programación en estos días y, según como vaya con eso, es probable que la próxima semana tenga nuevas noticias al respecto.
Por último, escribiré sobre algo que está a la vista, que es el cambio del tema y disposición de este blog, además de la inclusión de páginas que permitirán al visitante conseguir algunas cosillas y enterarse un poquito más de quien escribe (yo).
Habiendo resarcido en un par de párrafos tan larga e intrascendente ausencia, me despido.

2 comentarios. Deja el tuyo.:

Paula Vargas dijo...

la otra vez leí un poema , no recuerdo bien de que autor, casi todas las mañanas leo unos cuantos , en fin uno de esos decía que la vida es "dura, larga y pesa" yo leí mal y pensé que decía que la vida era dura, larga y espesa a lo cual le encontraba mucho sentido , cuando me di cuenta que no decía eso me decepcioné mucho del poema.Creo q la vida es espesa, así como una salsa que cuesta revolver, pero de a poco va tomando otra consistencia, sólo ( no significa que sea algo simple) hay que tener paciencia.
Un beso mi amor ,
Nos vemos pronto, tu polola que te ama ,
Paula Vargas

marcela dijo...

pienso en la fragilidad. los objetos, los programas, los paisajes permanecen como intactos, todo lo es esperable, se van cumpliendo los siclos y esa maravilla es tan aburrida que ni la vemos, sólo cuando la rompemos o la quebramos la advertimos. estos remesones de tu vida de algún modo quiebran la línea y la respiración se altera y hay un nuevo programa.